Si tenemos en cuenta que el consumidor debería ser el principal motor de la innovación, las tendencias se convierten en una información estratégica para los procesos de innovación.

La globalización, la progresiva desvinculación con la producción de alimentos, la creciente preocupación por la seguridad alimentaria y en definitiva, la búsqueda de confianza y de un consumo inteligente, están detrás de Food Telling. Una tendencia que conecta al consumidor y a los alimentos que consume mediante la incorporación o asociación de mensajes e historias de los productos de alimentación. Food Telling da respuesta a una demanda de información transparente y atractiva, aportando un valor añadido a productos, marcas y fabricantes, dotándoles de mayor identidad y autenticidad.

Detectar y estudiar esta tendencia permite poder dar respuesta a las demandas actuales de consumo y anticiparse a las del futuro, detectar prematuramente oportunidades de negocio en nichos de mercado, y abordar iniciativas de I+D+i con mayor éxito potencial.

Una de las tendencias más importantes que se mantiene para este 2020 es el Food Telling, ya que el comensal exige tener la historia real de cada producto que quiere consumir y poder ser consiente a la hora de tomar una decisión de compra, pero ante todo de consumo.  Esto ha llevado a los oferentes de productos gastronómicos a cambiar no solo su forma de comunicar como lo fabrica, sino que además cambiar la forma de hacerlo de forma cada ves mas natural ya que el consumidor valora este punto como uno de los más importantes.

¿Cómo nos alimentaremos en el 2020? Una de las claves al elegir nuestros alimentos será el mensaje que estos nos transmitan: su identidad, origen, autenticidad, quién y cómo los produce, cuáles son sus propiedades…

Según Nicolas Williams para la revista THINKING FOOD comenta;

La comida es un vehículo poderoso para contar historias. Esto es cierto tanto para los individuos como a nivel colectivo. La comida es lo que somos, de dónde venimos, cómo vivimos, en qué creemos y en quién nos convertiremos. Nuestras biografías se condensan en platos y bocados, como recuerdos que adornan nuestras historias. A través de los alimentos que consumimos y los alimentos que fabricamos, y no lo hacemos, tenemos reclamos en nuestras identidades e historias, como anunciando al mundo, "este soy yo y esto es lo que como".

Esto nos da la connotación de que esta tendencia viene a quedarse y no por poco tiempo ya que el comensal consciente sube como la espuma, lo claro es que una historia real bien contada que además de un beneficio al comensal y al planeta es un FOOD TELLING ganador y una oportunidad de negocio positivo.  

Bibliografía: https://thinkingfood.dash.umn.edu/food/telling-stories-through-food/