Las cocinas profesionales son ambientes intensos y de alta presión, donde la precisión y la velocidad lo son todo. Por la naturaleza acelerada del trabajo, el feedback puede llegar de diferentes maneras. Por eso queremos profundizar en cómo recibir y aprovechar la retroalimentación de forma positiva y que te fortalezca. Esto también implica aprender a manejar cualquier forma de agresión o abuso, ya que la retroalimentación constructiva siempre debe enfocarse en apoyar tu crecimiento, no en desmotivarte.
Cómo Manejar el Feedback de Forma Efectiva
1. Escucha con atención el feedback que recibes
Esto puede sonar sencillo, pero ¿cuántas veces has entrado a una sesión de retroalimentación sintiéndote a la defensiva o pensando solo en cómo vas a responder? Aprende a escuchar realmente a la otra persona, acoger lo que está diciendo y poner atención genuina a sus palabras. Puede que el feedback que estás recibiendo no sea tan negativo como crees..
2. Mantente abierta a nuevas perspectivas
En la misma línea, mientras escuchas, mantente receptiva a nuevas opiniones y formas de ver las cosas. La retroalimentación constructiva puede ayudarte a mirar tus tareas desde otro ángulo e incluso enseñarte nuevas técnicas. No dudes en pedirle a tus compañeros que te muestren cómo hacen ellos ciertas cosas; esto te ayudará a crecer y a evitar situaciones desafiantes en el futuro. Preguntas útiles para pedir feedback:
¿Qué hago bien ahora y en qué puedo mejorar?
¿Cómo puedo apoyarte mejor en tu trabajo?
¿Has identificado algún vacío o área de oportunidad en mis habilidades?
3. Asegúrate de entender bien el mensaje
Recibir retroalimentación puede ser estresante y, a veces, es fácil malinterpretar lo que la otra persona quiere decir. Si tienes dudas, haz preguntas que te ayuden a aclarar el mensaje y escucha activamente los puntos clave para asegurarte de que entendiste correctamente el feedback.
4. Revisa cómo te sientes
A veces puede ser difícil saber cómo reaccionar cuando recibes un feedback negativo en el trabajo. Es normal que surjan emociones como enojo, frustración o vergüenza. Estas emociones pueden afectar tu autoestima y hacer que te cueste más aceptar la retroalimentación. Por eso es importante reconocer cómo te sientes y tratarte con amabilidad. Recuerda: el feedback constructivo es una oportunidad para crecer y avanzar en tu carrera, no un ataque personal.
5. No toleres el abuso
Un estudio reciente de Unilever Food Solutions reveló que el enojo sigue siendo una de las formas más comunes de dar feedback en las cocinas profesionales, y el tono suele ser duro en muchos casos. Aunque existan diferentes maneras de recibir retroalimentación, el maltrato nunca debe ser una de ellas.
Alzar la voz frente a estas situaciones es el primer paso para construir una cultura de cocina más positiva. Además, es uno de los pilares del Código TEAMS, diseñado para ofrecer un marco que permita crear ambientes de trabajo seguros y exitosos.
Jamie Knott, chef en Saddle River Inn, comparte lo que aprendió tras experiencias negativas de retroalimentación: “En el pasado, tuve chefs que tiraron mis herramientas y me dijeron que no era bueno, que no servía, que no valía nada… Yo no uso ese tipo de palabras; son realmente duras y dañinas. Trato de elevar a las personas, no solo profesionalmente, sino también en lo personal.”
6. Sé proactivo al fijar metas
Recibir retroalimentación es solo la mitad del proceso; la otra mitad es cómo reaccionas, lo que aprendes y cómo lo aplicas. Si el feedback se refiere a un comportamiento específico, pon en práctica las sugerencias y revisa tu progreso la próxima vez que enfrentes una situación similar. Si la retroalimentación viene de tu jefe y está relacionada con tu rol o crecimiento profesional, pídele que te ayude a crear un plan de desarrollo con metas claras y un periodo de tiempo definido.
Eric Robertson, chef y propietario del Restaurante Pearl Morisette y RPM Bakehouse, conoce muy bien el valor de estas conversaciones periódicas: “Realizo reuniones trimestrales uno a uno con cada miembro del equipo para entender cómo quieren crecer y qué apoyo necesitan.”
En resumen
En el ambiente acelerado de una cocina profesional, el feedback suele ser inmediato, directo y una de las herramientas más valiosas para crecer. Su importancia radica en brindarte claridad sobre tus habilidades, ayudarte a mejorar y darte herramientas para enfrentar desafíos. Cuando adoptas la retroalimentación como una oportunidad para mejorar —y no como algo personal— puedes desarrollar resiliencia, afinar tus capacidades y prosperar en esta industria tan exigente como gratificante.