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Nadie sabe más del estrés que puede alcanzar el personal de un restaurante que el chef. Estar en la cocina es un trabajo agobiante de principio a fin, ya que, además de ser un trabajo rutinario, exige un nivel de dedicación y perfección en cada aspecto del mismo. Desde el manejo de los ingredientes hasta el emplatado, todo debe estar impecable para satisfacer el paladar del comensal.

No obstante, muchas veces olvidamos que la calidad en la atención y los detalles no son el único factor que influye en el éxito de un negocio. Un buen ambiente laboral, donde cada empleado desempeñe su papel con armonía, no solo mejora la eficiencia del local, sino que además proyecta una sensación agradable que los clientes notan tan pronto entran al restaurante.

Sin embargo, no todo es negativo. El estrés puede ser saludable si es controlado, ya que ayuda al personal a mantenerse concentrado y agilizar los procesos. Estas son algunas técnicas que puedes aplicar para mantener los niveles de estrés en la cocina de tu restaurante.

#1. Define los roles y fomenta el trabajo en equipo

No hay nada más perjudicial para una cocina que esos días en los que parece que cada quien está por su cuenta. Se pierde tiempo, se incrementan los desperdicios y el estrés se dispara por los cielos. Es por ello que planificar la jornada de trabajo y contar con planes de contingencia ante las eventualidades, es la piedra angular de cualquier negocio. ¡Administrar la cocina y asegurarse que todo fluya apropiadamente es el principal trabajo de un chef!

Además de establecer el papel que cada quien tendrá en la cocina, es igual de importante propiciar la cooperación entre las diferentes áreas y el compañerismo entre empleados. Cocinar no es una competencia donde debes imponerte y demostrar que sabes más que el resto; es el arte de encontrar el balance ideal entre preparaciones para ser creativo y eficiente por igual.

Trabajo en equipo dentro de un restaurante

 

#2. Planifica con antelación y dedícate a la cocina

Cada semana, toma un momento para planificar cuidadosamente los días siguientes. Diseñar menús acordes a la temporada, realizar las compras necesarias y anotar ideas que te puedan ayudar a lo largo de la jornada, simplificará mucho las labores más rutinarias de la cocina. Asegurarse de que todo está en orden es mucho más sencillo cuando tienes pautas a seguir y te adelantas a cualquier cambio en el flujo de trabajo.

Tener horarios para todo lo que sucede fuera de la cocina, como la revisión de inventarios, es un truco bien conocido por los chefs de más alta categoría. La concentración dentro del área de preparación de alimentos debe estar centrada en lo que se necesita para realizar platillos que atrapen al comensal.

La planificación también debe extenderse a la limpieza del área de trabajo. Contar con directrices claras sobre cómo se deben manejar los desperdicios, por ejemplo, puede agilizar el proceso de almacenar y ordenar todo.

#3. Examina la motivación del personal

Cada miembro del equipo tiene una función que cumplir dentro de la gran maquinaria que es un restaurante. En el reducido espacio de una cocina típica, el trabajo en equipo es más importante todavía. Es por ello que cada miembro del personal debe sentirse parte importante del local y compartir los valores que caracterizan al mismo.

La mejor forma de lograrlo es a través de gratificaciones por el trabajo bien realizado. Un pequeño gesto, como felicitar una salsa o la agilidad de un miembro de la cocina, puede hacer una gran diferencia. De igual forma, darles a los miembros del equipo la posibilidad de promocionar su carrera profesional fuera del restaurante, puede ser una manera de motivarlos a ser mejores y forjarse un nombre dentro del mundo de la gastronomía. Esto último también podría resultar beneficioso para la imagen del restaurante.

El personal altamente estresado tendrá un impacto directo en las ventas de un restaurante. En la cocina, un error ocasionado por la prisa puede ser fatal para la reputación de todo el equipo. Mantener la cabeza fría, un ambiente ameno y el enfoque necesario para mantener un excelente flujo de trabajo es la clave del éxito detrás de todo gran equipo de cocina.