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En el sector hotelero y de la hostelería, como en cualquier otra industria, la retroalimentación es clave para impulsar el crecimiento y la mejora continua. Sin embargo, dar retroalimentación constructiva —en especial cuando implica una crítica— puede ser retador. Una cocina profesional es un entorno acelerado, donde pocas veces hay tiempo para detenerse y reflexionar. 

Pero brindar retroalimentación oportuna y bien pensada es fundamental para mantener altos estándares y mejorar el desempeño del equipo. 

Cuando se hace bien, la retroalimentación constructiva puede elevar la moral, fomentar el crecimiento y fortalecer la dinámica del equipo. Si se hace mal, puede generar frustración, desmotivación o incluso resentimiento. Entonces, ¿cuál es la mejor forma de dar retroalimentación constructiva de manera productiva y positiva, sin afectar la confianza de la otra persona? Consultamos a chefs y expertos del sector para que compartieran sus mejores recomendaciones. 

Sé específica o específico

La clave de una buena retroalimentación constructiva es ser clara/o y específica/o sobre lo que debe mejorarse. Concéntrate en acciones o comportamientos puntuales que puedan corregirse, en lugar de dar retroalimentación general que no brinda una guía concreta.  

Al dar retroalimentación, uno de los chefs de Unilever Food Solution Alemania, René-Noel Schiemer, recomienda comenzar por lo que está funcionando, luego avanzar a los puntos de mejora y ofrecer orientación para resolverlos: “Empieza la conversación con lo que sí está funcionando, y luego habla de cómo cualquier problema puede transformarse en una oportunidad de aprendizaje. Acompaña a tu equipo con guía clara sobre lo que debe hacerse. Luego trabaja junto a ellos para implementar la solución de la mejor manera posible.” 

Asegúrate de que sea retroalimentación, no abuso

Mantén la comunicación respetuosa y compasiva. Aunque la cocina es un entorno intenso, eso no justifica el enojo ni las agresiones. Incluso en los momentos más ocupados, usa un lenguaje positivo y constructivo que ayude a tu equipo a crecer tanto personal como profesionalmente. 

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Stacy Carroll, Directora de Impacto en los programas de Liderazgo femenino y & Programas LGBTIQA+ en The James Beard Foundation, explica que un equipo puede mantener su energía sin caer en comportamientos poco saludables: “Las personas prosperan en entornos donde no necesitan ser perfectas. Sin embargo, también destaca que debe ser un lugar donde no se lancen objetos ni haya gritos, sino conversaciones constructivas.”. 

Tener estándares altos puede convivir perfectamente con fomentar una cultura positiva en la cocina: “No voy a sacrificar la disciplina, es necesaria para que la industria sobreviva. Pero también es importante ser muy transparente con el equipo. Soy una persona disciplinada y tengo altas expectativas de mi equipo porque también las tengo de mí misma. Dejo claro qué se espera y, cuando hay dificultades, estoy abierta a conversar con otros para ser parte del diálogo.”. dice la chef Kathleen Blake, propietaria de The Rusty Spoon, Orlando 

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Adapta la comunicación a necesidades diferentes

Cada integrante del equipo es único, y esto también aplica a su estilo de comunicación. Habla con ellos y entiende sus necesidades: algunas personas pueden necesitar indicaciones visuales o instrucciones escritas.  

Vanessa D’Souza, creadora de The Autistic Chef, promueve una comunicación inclusiva y un entorno de apoyo en la cocina, especialmente para personal neurodivergente: “Para crear un ambiente de apoyo, los líderes deberían aprender sobre neurodivergencia, incluyendo autismo, TDAH y dificultades de procesamiento sensorial. Habla con colegas neurodivergentes sobre sus preferencias de comunicación y cualquier ajuste que puedan necesitar. La comunicación directa y clara es esencial. Evita el sarcasmo o los mensajes indirectos. 

Ofrece instrucciones por escrito o apoyos visuales cuando sea útil. Las rutinas y los flujos de trabajo predecibles ayudan a crear un entorno más estructurado, lo que beneficia a personas neurodivergentes. Aproxima cada interacción con empatía y respeto, reconociendo los aportes únicos que cada integrante —incluyendo chefs neurodivergentes— aporta al equipo culinario.” 

Sé un buen oyente

La retroalimentación no debe ser una conversación de una sola vía. Ser una buena líder o un buen líder en la cocina también implica escuchar y tomar en cuenta las opiniones de tu equipo. Esto promueve un ambiente de confianza y comunicación abierta, donde todos se sienten seguros para hablar. 

Dianne Araneta, especialista en Unilever Food Solutions, resalta la importancia de escuchar para fortalecer el vínculo con el equipo: “Sé una persona que realmente escucha. Tómate el tiempo para entender a tu equipo y respetar sus puntos de vista. Comunícate con honestidad y compasión. Reconoce tus propios sesgos y déjalos de lado. Trata a cada persona con respeto, sin importar su rol o edad. Ayúdales a crecer.” 

Establece sesiones regulares de retroalimentación

La retroalimentación no debe darse solo cuando algo sale mal. Tómate el tiempo de reconocer y celebrar lo que tu equipo hace bien; eso hará que se sientan valorados. Una retroalimentación equilibrada te ayudará a construir confianza y mantener la moral alta. 

Además de sesiones uno a uno, también dedica momentos para revisar cómo está todo el equipo. Puedes hacer pequeñas reuniones antes o después del servicio, para escuchar ideas y comentarios de todos.  

James Brown, chef ejecutivo en Unilever Food Solutions UK & Irlanda , ya implementó esta práctica: “Una cultura de comunicación abierta es vital. Realiza reuniones regulares antes o después del servicio para construirla. Comparte tu retroalimentación y escucha lo que cada persona tiene que decir. Acuerda en áreas donde puedan enfocarse y mejorar. Esto ayuda al equipo a sentir que todos están trabajando hacia un objetivo común.  

Fomenta una competencia sana y reconoce públicamente a quienes hacen un gran trabajo. Asegúrate de que cada integrante tenga lo que necesita para alcanzar su máximo potencial: puede ser apoyo emocional o métodos alternativos de comunicación.” 

Crea un plan de crecimiento

Dar retroalimentación constructiva permite iniciar un proceso de desarrollo profesional. Después de la conversación, siéntate con tu colaborador y trabajen juntos en un plan de crecimiento o de fortalecimiento de habilidades. Busquen soluciones conjuntamente, ya sea más capacitación o consejos para enfrentar mejor situaciones futuras. 

Fhred Batalona, propietario y chef principal de Barangay, recalca la importancia de brindar todas las herramientas necesarias: “Si el equipo comete un error, sé claro sobre cuál es el problema, pero sin ser hiriente. Las personas no responden bien a la agresión Explica cómo hacer las cosas correctamente. Da tiempo y espacio para que pregunten y entiendan. Para evitar que los problemas se repitan, creen un plan que aborde los puntos críticos. Esto ayuda al equipo a entender y aprender.” 

En conclusión

En el ritmo acelerado del sector hotelero y gastronómico, una comunicación constructiva en la cocina es esencial para el éxito. Con un diálogo abierto, respetuoso e inclusivo, es posible crear un ambiente armonioso y eficiente para todos.  

Si necesitas apoyo para dar retroalimentación, puedes consultar la guía de 10 pasos para ofrecer retroalimentación compasiva. Y si quieres fortalecer tus habilidades de liderazgo —incluida la comunicación abierta y respetuosa en la cocina— puedes inscribirte en nuestro programa de liderazgo gratuito.

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