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Un buen restaurante es más que buena comida: Es un espacio donde los comensales van a convivir, relajarse y pasar un momento diferente. Por supuesto, también a degustar lo mejor que el chef tiene para ofrecer, pero la realidad es que el enfoque ha cambiado. Hoy en día, los comensales esperan más de su restaurante favorito. Esperan una experiencia que va más allá del paladar.

Parte de esta experiencia reside en la decoración del local. ¿No les ha pasado que llegan a un restaurante, solo para descubrir un sitio sin personalidad ni impacto, donde no provoca comer? El ambiente tiene un impacto directo en la expectación que siente respecto a la comida y, por ende, en su apetito y disfrute de la misma.

¿Quieres que tu restaurante no solo sea bueno, sino que además transmita el impacto que quieres lograr con tus platillos? Aquí te presentamos algunos consejos para sacar el máximo provecho a la decoración de tu restaurante.

#1 El espacio lo es todo en un restaurante

Ya sea que alquiles un local o lo construyas desde cero, tener en cuenta el espacio del que dispones es lo principal. ¡Esta es la razón por la cual arquitectos y diseñadores de interiores trabajan mano a mano! De hecho, la comida misma va asociada al espacio, pues diferentes platos requieren diferentes espacios e implementos para comerse.

Si ya tienes definida la temática de tu restaurante y escogiste un lugar (e incluso si ya cuentas con uno y quieres remodelar), el siguiente paso es establecer cuál será la distribución del mismo. ¿Hay suficiente espacio para el número estimado de comensales? ¿Cómo se distribuirán las áreas de trabajo? ¿Es fácil llevar los platos desde la cocina hasta las mesas?

#2 Experimenta, pero mantén el estilo

Salvo en casos muy particulares, debe haber armonía y la consonancia entre las piezas que conforman tu restaurante. Las sillas y mesas juegan un papel fundamental, ya que es en ella donde transcurrirá gran parte de la experiencia de tus comensales. Los muebles en general hablan mucho del carácter de tu restaurante, y su color, textura y otras características pueden ser grandes aliados sensorial para realzar tus platillos.

Apunta a conseguir un estilo único, que se adapte a tu menú, espacio, personalidad y, sobre todo, a tu público objetivo. La mezcla y la fusión son tendencias que ganan cada vez más fuerza, pero un espacio disonante puede arruinar rápidamente una buena experiencia.

Recuerda: Impactar no es lo mismo que incomodar.

#3 La iluminación es importante

Ya sea que quieras proyectar la energía de los espacios abiertos, o te inclines por un estilo oscuro, lleno de contrastes, la iluminación es la clave de todo. La iluminación es la que resalta los colores y espacios de tu restaurante, incluso siendo capaces de "separar" espacios simplemente al tener diferentes tipos de iluminación.

La barra, por ejemplo, es el sitio ideal para utilizar lámparas suspendidas o focos que atraigan la atención a un punto en específico, mientras que usar tonos cálidos en el área de las mesas ayuda a generar la sensación de confort que todos buscamos al momento de comer.

Al igual que sucede con el estilo del lugar, la iluminación también debe mantener cierta coherencia. Esto es especialmente cierto si cuentas con múltiples áreas, como comedores interiores y exteriores. La estética lumínica puede atraer o repeler a los comensales de ciertas zonas, por lo que siempre hay que tomar en cuenta la distribución de la misma respecto al espacio.

#4 Usa los pequeños detalles a tu favor

Una vez que tienes definido el espacio y estilo, es momento de pulir los detalles. Pequeños objetos, vajilla, cubiertos, mantelería... todos tienen un propósito al momento de decorar. ¡Utilízalos para separarte del resto, ya sea por su calidad, belleza u originalidad!

 La sorpresa, especialmente la que es sutil y se presenta al comensal como un "descubrimiento", es una de las formas más poderosas de ser recordado. Dales un tema de conversación durante la comida, o algo para subir a sus redes sociales antes o después de comer, y habrás captado la atención de más de uno. 

¡Sé creativo y utiliza el ingenio para darle un twist a tu estilo!