Es por ello que hemos preparado para ti estos consejos que te ayudarán a evitar errores comunes al momento de administrar tu negocio.

Establece un plan de negocios

Suena sencillo, pero es fundamental contar con un estilo y estrategias definidas en cualquier empresa, y los restaurantes no son la excepción. Existe una gran diversidad de factores a tomar en cuenta al momento de gestionar un restaurante, y contar con parámetros definidos sobre lo que quieres hacer y cómo lo quieres hacer es necesario para no perder el enfoque y malgastar recursos.

Contar con información sobre cada aspecto de tu negocio te ayudará a fluir con los cambios y progresar eficientemente.

Invierte en tu personal

Tus empleados son el pilar de tu negocio. De ellos dependerá la calidad del servicio, el estado del local, la comida y, lo más importante, cómo los clientes te perciben. Es por ello que invertir en su capacitación y motivación puede tener un gran impacto en el éxito de tu negocio.

Desarrolla manuales de práctica para tus empleados, organiza cursos de capacitación en las habilidades que quieres tener dentro de tu restaurante y asegúrate de valor a su trabajo. De esta forma desarrollarás su talento y aumentarás el compromiso que sienten hacia tu restaurante. Y un empleado comprometido trabaja mejor.

Más que aptitudes, contrata actitudes

Tus empleados son la cara de tu negocio. Su trato con los clientes y el ambiente laboral que proyectan puede hacer una gran diferencia ante la crítica. Al contratar nuevo personal, busca formar un equipo dinámico y ético, en sintonía con los valores de tu restaurante.

Recuerda que las habilidades se pueden entrenar con mayor facilidad que la mentalidad necesaria para fortalecer un espacio de trabajo.

 

Lleva un control sobre tus costos

Hacer un seguimiento diario de tus costos es mucho más importante en el sector de restauración debido a que los desperdicios pueden acabar rápidamente con tus sueños. Las mermas en la cocina o una mala gestión del almacenamiento son algunos ejemplos de esto.

Tus cocineros y el departamento de compras son las piezas fundamentales del control de costos, ya que ambos trabajan directamente con los productos. Asegúrate de que el equipo de cocina maneja apropiadamente las porciones que tratas de servir, e instruye al equipo de compras en prácticas eficientes a la hora de hacer las órdenes.

Un buen control de gastos te ayudará a identificar aquellos que puedes reducir antes de que generen un gran impacto en tus ingresos.

Define los roles en tu restaurante

Es importante contar con empleados comprometidos y hábiles, ¡pero también lo es organizar el flujo de trabajo apropiadamente! Al definir claramente el papel que desempeña cada equipo y empleado dentro del local, estás sentando las bases para que florezca la coordinación y el trabajo en equipo.

Un restaurante es una compleja maquinaria donde si una persona falla, todo el proceso se atrasa. Esto es especialmente importante en los restaurantes grandes, con una gran cantidad de equipos y personal. Establece tareas, horarios y áreas de trabajo de manera que cada quien sepa cuál es su lugar en la cadena y sus responsabilidades.

Sé un dueño ejemplar

Por sencillo que parezca, cómo te perciben tus empleados juega un papel crucial en la motivación y conducta de estos. Demuestre con el ejemplo que está comprometido con su negocio. Ser responsable, atento y, sobre todo, profesional, es la mejor forma de obtener los mismos resultados del resto del personal.

Ofrece experiencias

En un mundo tan competitivo como el de la gastronomía, ir más allá de los platos es la clave para diferenciarte del resto. Define un estilo propio que tiente a las personas a visitar tu restaurante. Un menú original, una decoración envolvente o simplemente una atención de primera, son algunas de las cualidades que los comensales modernos buscan al momento de comer.

 

La tendencia es a disfrutar con todos los sentidos, compartir un momento agradable y relajarse. Si eres capaz de implementar esto en tu restaurante, habrás dado un paso importante.

Conoce tu mercado

Entender el mercado en el que participas es más que tener una idea de cómo funciona un restaurante: investiga respecto a tus clientes, aprende a identificar los mejores proveedores a tu disposición y sigue de cerca la evolución de las prácticas de restauración en tu país y en el mundo.

Si conoces cuáles son los estándares del sector, estarás más capacitado para entender cómo puedes marcar la diferencia.

Estudia a la competencia

No veas el trabajo de otros como un obstáculo o un punto de comparación, sino como una oportunidad para aprender de la experiencia. Pregúntate qué hace que la gente prefiera comer en un sitio y trata de identificar sus puntos fuertes. Estudiar a la competencia es una excelente forma de aprender qué hacer y qué no hacer en tu negocio.

Además, saber qué acontece entre los restaurantes de tu zona o estilo es una excelente forma de prepararte para cualquier cambio y ajustar tus estrategias para minimizar los riesgos.

Aprende a delegar el trabajo

Cuando emprendemos un negocio, nos sentimos dueños del mundo y queremos hacerlo todo. ¡Nada más perjudicial para una empresa! Si hay algo que no sepas hacer, es mucho más rápido y seguro contratar a un especialista. Esto te permitirá enfocarte en las cosas que sí puedes manejar, lo que se traducirá en tus ingresos.

Sigue estos consejos y estarás cada vez más cerca de lograr tus objetivos. Recuerda que mantenerte informado sobre los precios y tendencias del sector es la mejor forma de tomar decisiones.

 

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